jueves, 25 de marzo de 2010

22 DE MARZO. DÍA MUNDIAL DEL AGUA 2010


Con motivo de la celebración del Día Mundial del Agua, el pasado día 22 de marzo, en el Instituto hemos realizado esta presentación. Con ella queremos hacer partícipes a todos los lectores de este blog de la celebración de este día.
Haz clic sobre la imagen para ver la presentación (podrás verla, pero sin la música).

jueves, 4 de marzo de 2010

El agua en la Biblia

A lo largo de los trabajos sucesivos se intentará conocer y comprender cuál es el papel del agua a lo largo de la Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento.
Se va a atender a un estudio de las siguientes palabras: agua, río y mar, aunque también, y si es relevante, se hará mención a otras palabras o expresiones, como por ejemplo: monstruo de mar, agua para beber, el gran río al referirse al Nilo o al Eúfrates, etc. que puedan aparecer a lo largo del texto, pero esto será excepcional.
Metodológicamente el estudio se dividirá en seis partes y cada una de ellas será un trabajo distinto.
Para el Antiguo Testamento se seguirá la división propia de la Biblia Hebrea: Toráh o Ley, Profetas y otros escritos.
Así tendremos, en esquema, el trabajo seguirá el siguiente orden:
1) Toráh o Ley. El Pentatuco:
  • Aquí se estudiará el agua en los libros del Génesis, Éxodo, Números, Levítico y Deuteronomio.
2) Los Profetas.
3) Otros escritos:
  • a. Escritos históricos.
  • b. Escritos sapienciales.
  • c. Escritos didácticos.
Para el Nuevo Testamento se seguirá la división más conocida, es decir: Evangelios y Hechos de los Apóstoles, Cartas y, finalmente, Apocalipsis.
Así:
1) Evangelios y Hechos de los Apóstoles.
2) Cartas:
  • Cartas de San Pablo.
  • Cartas católicas.
3) Apocalipsis.

No se trata, lógicamente, de hacer un estudio exegético o de estudio de cada uno de los textos; ni hermenéutico o de interpretación de los mismos. Sólo se tratará de hacer caer en la cuenta de la importancia del agua dentro de la Sagrada Escritura, para posteriormente hacer un breve análisis del simbolismo que encierra, tanto en el judaísmo como en el cristianismo.
Se va a contemplar el agua en tres vertientes distintas: primero como agua, sin más; también como río y como mar. Para comprender lo que se va a escribir en estos trabajos hay que tener en cuenta varios aspectos:
  • - El pueblo judío era un pueblo nómada, dedicado al pastoreo, por esa razón los ríos, manantiales, y el mismo agua para las personas, era un elemento de vital importancia.
  • - Una vez en la Tierra Prometida, y asentados en ciudades, llevando ya muchos de ellos una cultura urbana y sedentaria, el agua seguirá siendo de gran valor, debido a las características de la tierra en la que se asientan.
  • - Salvo en el Mar de Galilea o de Tiberiades, los judíos no se dedicarían a la pesca, son un pueblo de pastores. Eran muy pocos los que se atrevían a adentrarse mar adentro en el Mediterráneo. El mar era un lugar tenebroso, donde habitaba el mal.
  • - Esa tierra en la que se asientan –Palestina, Israel más tarde– está atravesada por un río: el Jordán, que será el que riegue las riberas de Galilea (la región más fértil), pues en su recorrido este río irá descendiendo bajo el nivel del Mar Mediterráneo hasta llegar al Mar Muerto, alcanzando unos índices de salinidad (25% superior al agua de los océanos) tales que impiden la vida de peces y podría decirse que de cualquier vida salvo algunos microorganismos: un protozoo ciliado, algunas algas y un pequeño grupo de bacterias. Es tanta su salinidad que no hace falta saber nadar. Quien se tire al agua flotará debido a ese alto grado de salinidad.

Los romanos y el agua

“La fuente o principio de todas las cosas es el agua” (Tales de Mileto, 624-548 a.C.)

La cultura del agua ha estado presente a lo largo del tiempo en todas y cada una de las antiguas civilizaciones que poblaron el planeta. Su desarrollo dependió en parte del agua, elemento indispensable para la vida, lo cual hizo que cada una de estas civilizaciones entendiera a su manera dicha cultura, desarrollando creencias, mitos, arquitecturas y un sinfín de elementos relacionados con el vital líquido. El agua, pues, ha estado y está vinculada al desarrollo de la humanidad y de todas sus actividades (arte, comercio, transporte, ritos religiosos). Las más notables civilizaciones nacieron a orillas de los grandes ríos y océanos y su desarrollo a lo largo del tiempo ha estado siempre marcado por su conquista y control...
Los seres humanos han almacenado y distribuido el agua durante siglos. En la época en que el hombre era cazador y recolector el agua utilizada para beber era agua del río. Cuando se producían asentamientos humanos de manera continuada estos siempre se producen cerca de lagos y ríos. Cuando no existen lagos y ríos las personas aprovechan los recursos de agua subterráneos que se extrae mediante la construcción de pozos. Cuando la población humana comienza a crecer de manera extensiva, y no existen suficientes recursos disponibles de agua, se necesita buscar otras fuentes diferentes de agua.
Algunos historiadores denominan a Roma como "la ciudad del agua".Sabido es la importancia del agua para la cultura Romana. El agua es para los romanos el símbolo mismo de su existencia desde que Rómulo, el fundador de Roma, fue salvado de las aguas del Tíber y la que les otorga su poder sobre las fuerzas naturales y sobre los hombres.
Los Romanos fueron los mayores arquitectos en construcciones de redes de distribución de agua que ha existido a lo largo de la historia. Ellos utilizaban recursos de agua subterránea, ríos y agua de escorrentía para su aprovisionamiento. Los romanos construyan presas para el almacenamiento y retención artificial del agua. El sistema de tratamiento por aireación se utilizaba como método de purificación. El agua de mejor calidad y por lo tanto más popular era el agua proveniente de las montañas. Los acueductos fueron un símbolo de prestigio en Roma y ejemplo de la extraordinaria tecnología que los romanos desarrollaron para garantizar el acceso al agua y su calidad. Así lo demuestra el hecho de los doce grandes conductos que abastecían Roma durante los siglos III y IV, por los que circulaba un millón de metros cúbicos de agua al día, más de lo que consumen hoy día los habitantes del entorno de Barcelona.
La relación que la civilización romana mantuvo con el agua fue muy similar a la actual, llegando a alcanzar un gran desarrollo tecnológico de la arquitectura e ingeniería hidraúlica en su control y suministro, en las leyes que regulaban su correcta distribución o conflictos entre comunidades. Además para ellos tenía un valor sagrado. Las divinidades acuáticas, sus representaciones y relatos mitológicos ponen de relieve el valor sagrado que el agua tuvo para los romanos.
Los romanos eran una civilización mediterránea y como tal tenían gran control y dependencia de agua. Nada mejor que ver las inversiones en infraestructuras para comprobarlo. Desde las captaciones de agua hasta los acueductos, cañerías, fuentes, termas, etc. Supieron aprovechar los recursos del agua con brillantez e innovación, dando lugar a construcciones de gran envergadura y belleza, tales como pantanos, acueductos, presas, termas, baños, canalización de aguas, usos para regadío... llegando incluso a crear una Ley de Aguas. También se le dio un gran uso recreativo desarrollando espectáculos acuáticos, áreas de recreo y ocio, fuentes, fontanas, etc.
Es curioso que la antigua Roma consumiese en un día cualquiera del siglo II tanta agua como hoy en día consume la actual Roma. Roma tenía un abastecimiento de agua tanto pública como privada que hasta el siglo fines del XIX no se volvió a conseguir. Pensemos que los romanos gracias a sus acueductos tenia agua corriente en sus hogares, algo no se repetiría hasta casi el siglo XIX si no me fallan los datos, de ahí que cuando las invasiones bárbaras atacan esos acueductos se empieza a desmoronar el Imperio.
Para abastecerse de agua cada día, los romanos de clase media y baja acudían a las fuentes públicas de agua, que solían estar conectadas a un acueducto. Los patricios, en cambio, disponían de un canal especial que les suministraba el preciado líquido directamente en la domus. Y además, las domus disponían de su propio pozo privado de agua, debajo del impluvium, una especie de pequeña piscina rectangular que recogía el agua de la lluvia que caía desde el compluvium, un agujero en el techo.
El suministro de agua formaba parte de la esfera pública y ese principio era irrenunciable. Se creó para ello en Roma la cura aquarum, al mando de este servicio. En tiempos de la República era controlada por los censores, encargados del registro de ciudadanos y bienes, pero con las reformas de Augusto a principios del Imperio, el curator aquarum paso a ser un cargo de más alto rango, destinado a personas de categoría senatorial. Esta institución tenía competencias sobre el entero abastecimiento y coordinaba el numeroso personal subalterno y la mano de obra. Los técnicos eran denominados aquaril, término que se puede traducir por fontaneros.
Vital para toda sociedad humana, el agua es para los romanos el símbolo mismo de su existencia desde que Rómulo, el fundador de roma, fue salvado de las aguas del Tíber y la que les otorga su poder sobre las fuerzas naturales y sobre los hombres. Los romanos utilizaron el agua para dar respuesta a sus necesidades inmediatas, pero también la emplearon para el placer y la frivolidad con una precisión que sorprenderá a los ingenieros y una simplicidad que maravillará a los profanos. Buscaron de manera obstinada las técnicas subterráneas y aéreas, que permitieron obtener el agua de las montañas, conducirla hasta las ciudades, purificarla, conservarla y evacuarla. Aparecen los romanos en su intimidad, con sus habladurías en torno a las fuentes, o en las letrinas, y sorprende su admiración por los emperadores que les construyeron termas suntuosas; encontramos también los cálculos de los ingenieros, sus sondeos, sus fracasos y sus logros y, sobre todo, la fuerza de voluntad de un pueblo que, para dominar la fuente de la vida, construyó a través de las llanuras y de los valles profundos los arcos poderosos y elegantes de sus acueductos.

martes, 2 de marzo de 2010

Divinidades romanas relacionadas con el agua

Desde antiguo al agua se la ha otorgado rasgos como la pureza, la vitalidad, fertilidad..., siendo un elemento preciado y respetado en todas las culturas. Por ello el agua tiene un carácter divino en gran parte de las antiguas y presentes civilizaciones. El agua como tal, es un elemento que proporciona vida, lo cual le otorga un grado indiscutiblemente divino.
En la Antigua Grecia se consideró el agua como el origen de la vida. Los dioses del agua siempre ocuparon un lugar privilegiado en la vida de los griegos, que a su vez adquirieron los romanos. El agua siempre estuvo presente de manera importante en la mitología griega y romana.
La cualidad de mantenedora de vida del agua hizo que los romanos la dotaran de un carácter sacro; las fontanas, los acueductos, las termas o las fuentes naturales fueron puestas bajo la tutela de ciertas divinidades. De esta concepción divina no sólo participaban las aguas termales, también los ríos o las aguas estancadas estuvieron bajo la protección de diferentes divinidades.
En su origen, Neptuno, dios del mar, fue un dios del elemento líquido, y al que se invocaba contra la sequía. Se celebraron fiestas en su honor, las Neptunalia, el 23 de julio. Las Náyades: hijas de Zeus y ninfas de los ríos, arroyos... que abandonan las aguas para danzar. Afrodita y Venus: nacidas del mar. Hay un mito que dice que Aquiles se bañó en la laguna Estigia, la cual proporcionaba la inmortalidad.

Los ríos y lagos

Diferentes fuentes epigráficas e iconográficas aluden al carácter casi divino de algunos ríos durante la época romana; el Rin fue denominado como Rhenus Pater, es decir, Padre Rhin por un legado de la legión; en algunas dedicatorias religiosas se hace referencia a un flamen, sacerdote, Rhenus. El Sena se vinculaba en ocasiones con Apolo, ejerciendo una influencia terapéutica hacia quienes peregrinaban a su Santuario.
Todos los ríos, fuentes, manantiales, lagos, fueron divinizados por los romanos. Juturna, ninfa amada por Júpiter, presidía el agua estancada, los ríos y las fuentes. Era honrada en las Juturnalia, el 11 de enero. Las Ninfas fueron, en general, divinidades de agua asociadas siempre a alguna divinidad superior.
Los latinos emplazaron el infierno en el centro de la Tierra. Las vías de acceso a este inframundo eran las cavernas, lagos y pantanos. Una de las más creencias más célebres fue el lago Averno y la laguna Estigia, que situaban en la actual Campania, cerca de Nápoles, en un lugar desierto y desolado.
Por otra parte, las diferentes corporaciones de oficios o gremios que ejercían profesiones vinculadas con un río (pescadores, comerciantes fluviales, etc), evocaban a la Tutela, divinidad de las fuentes y de las aguas que fluyen. En el Ródano y el Rin había además capillas dedicadas a Neptuno y Hércules, protectores de la navegación y las travesías.

Manantiales y aguas curativas

La divinidad más destacable es Apolo, invocado en relación a aguas termales, cuya función terapéutica o salutífera es evidente. Neptuno también estaba vinculado a las fuentes termales, ya que es el dios de las extensiones húmedas alcanzando su reino incluso hasta las aguas subterráneas.
Las ninfas, eran hijas de Zeus, nacidas de la lluvia, ejercían un influjo benéfico e inspiraban pensamientos nobles a quienes bebían su agua sagrada. Aparecen generalmente subordinadas a otras divinidades mayores, aunque también son invocadas para pedir un deseo relacionado con la salud física o espiritual, es decir, con intenciones curativas.
Fontana era la divinidad protectora femenina. Precisamente a ella se dedicaban las procesiones efectuadas a las fuentes. De entre todas, la más famosa era Iuturna, la fuente del agua inagotable. En otro importante manantial habitaba la ninfa Egeria, amante de Numa, el famoso sacerdote-rey. Cuenta la tradición que Egeria acudía a diario a conversar con las nueve musas, inspiradoras de la poesía, la música, la danza, la astronomía y otras artes, transmitiendo estos conocimientos, que de ellas aprendía, a Numa, quien, de esta forma, pudo crear y organizar el calendario litúrgico romano, fijando las fechas de las festividades dedicadas a cada dios, la ceremonias y la legislación oportuna. Cuando con el correr de los años falleció Numa, Egeria se sintió tan desconsolada que todas las ninfas y la misma Diana acudieron en su consuelo. La diosa acabó convirtiéndola en un claro y fresco manantial.
A la fuente Carmenae acudían diariamente las vestales en busca de agua para realizar sus ritos. La fiesta de las ninfas acuáticas se celebraba el 13 de octubre. En tal día arrojaban flores al agua, se adornaban los pozos e incluso se sacrificaban ovejas y carneros.
Ligadas con el mismo medio líquido, los romanos veneraban a las linfas, seres sobrenaturales, al igual que sus parientes las ninfas, que compartían con éstas la protección de las fuentes. Pero de signo y reacciones un tanto más perversas, si algún mortal llegaba a verlas, enloquecía, a imitación de cómo las náyades griegas castigaban a los pocos o mal advertidos profanadores.
Ninfas especialmente famosas, ligadas a bosques y aguas, fueron Carna y Flora. Carna vivía entre las “siete colinas” que albergarían, mucho más tarde, la capital de un imperio, entonces simplemente naturaleza virgen. Concretamente habitaba junto al Tíber, en medio de un gran bosque al que los sacerdotes acudían para ofrendarle sacrificios. Tan hermosa como coqueta y escurridiza, gustaba de aparecerse y enamorar mortales, a los que luego burlaba despareciendo entre la floresta, hasta que un buen día tropezó con Jano, el de las dos caras, quien, engañándola gracias a tan extraordinario don, logró poseerla y arrancarle una serie de poderes que le convertirían en el protector de las casas.
Entre las divinidades tradicionalmente relacionadas con las aguas, las Ninfas fueron las que gozaron de mayor difusión en la Península Ibérica. Su pronta aceptación se debe a su fácil asimilación a las deidades indígenas, a las que se consideraba vinculadas al poder salutífero de las aguas. De este modo las Ninfas, tradicionalmente presentes en el campo, el bosque y las aguas, adquirieron un carácter próximo a los dioses de la salud.
Otras divinidades, relacionadas con el ámbito medicinal, también aparecen relacionadas con las aguas termales; es el caso de Asclepio u Esculapio. Si en el mundo romano el agua potable era considerada como un regalo de los dioses, el agua termal, que alivia dolencias o las curas, era una auténtica bendición. Por tanto, el lugar del que brotan las aguas es un punto de cercanía con la divinidad.
http://www.regmurcia.com/images/loading.gif
http://www.regmurcia.com/images/close.gif

Trabajos realizados por nuestros alumnos

En este enlace podrás ver algunos de los trabajos que están realizando nuestros alumnos de 3º y 4º de ESO.
Poco a poco se están implicando en la realización de actividades que quieren compartir con los alumnos de los otros Centros implicados en el Proyecto y con todos los alumnos que quieran verlos. Esperamos que sean de utilidad para todos, al igual que lo han sido para ellos.
Los trabajos, para evitar que se desplacen según van añadiéndose entradas, están en el lateral de la página con el título "Trabajos realizados por los alumnos"
Aquí puedes, si lo deseas, hacer los comentarios que consideres convenientes.
Gracias a todos, alumnos y profesores, por el empeño y trabajo que están realizando.

    miércoles, 17 de febrero de 2010

    Lluvias y temporal

    Llevamos una buena temporada de lluvia. Por un lado el campo lo agradece, pero por otro encontramos los destrozos que provocan las grandes cantidades de agua caídas.
    Así, en Tenerife hace quince días sufrieron grandes desperfectos en bienes inmuebles, mobiliario urbano... y parece que no escarmentamos: grandes superficies construidas que antes eran el cauce de los barrancos, éstos llenos de cañas, piedras, etc. lo que provoca la retención del agua y el consiguiente desbordamiento.
    Esperemos que quienes tienen que tomar medidas las vayan tomando y no vuelva a ocurrir lo que está volviendo a pasar.
    Pica aquí para ver ver una buena galería de fotos.

    sábado, 13 de febrero de 2010

    La problemática del agua en Canarias

    El agua en Canarias es un bien muy preciado y escaso, ya que los únicos recursos para obtenerla son las precipitaciones y la desalación de agua del mar, debido a la inexistencia de ríos y lagos en el archipiélago. Para obtener el agua del subsuelo también se recurre a varios métodos como son los pozos (excavaciones verticales), más típicos en Gran Canaria, o galerías (excavaciones horizontales), más comunes en Tenerife y La Palma.
    La singularidad de las islas en la obtención de agua se ha forjando a lo largo de los siglos, a medida que sus pobladores han ido haciendo frente a una situación deficitaria que ha condicionado hasta hace bien poco su desarrollo. La precisión técnica de los embalses y las presas, ubicadas muchas de ellas en parajes inverosímiles, permite el máximo aprovechamiento de las escorrentías superficiales. Sobre la desalación, existente en Canarias desde hace más de tres décadas, descansa la economía de las islas con mayor escasez.
    Desde hace tiempo aparecen con cierta regularidad en la prensa local comentarios y artículos que dibujan un panorama muy optimista, dando a entender que nos encontramos en una senda adecuada para resolver este secular problema. Sin embargo, hay que señalar que este optimismo puede encubrir graves conflictos existentes en la actualidad, tales como:
    • Intrusión marina y deterioro del acuífero -en algunos casos de carácter irreversible- producidos por la sobreexplotación de la desalación de agua salobre;
    • Aumento de la contaminación atmosférica (CO2 entre otros) y dependencia energética derivadas del mayor uso de combustibles fósiles para generar electricidad y desalar agua salobre y agua de mar.
    Sin embargo, a la vista de la poca atención pública que se está prestando a estos problemas, parece, pues, que nos encontramos en una situación de negación continua de la existencia de dichos problemas, ya que el agua sigue saliendo por el grifo y el suministro está "asegurado".
    En este sentido, es imprescindible abordar sin más dilación las siguientes cuestiones con el fin de mantener abiertas opciones esperanzadoras de cara al futuro:
    • Abrir un debate sobre el agua para consolidar una adecuada comprensión colectiva sobre los problemas que afectan a este recurso.
    • Proporcionar incentivos a la gestión de la demanda de agua para mejorar la eficiencia técnica en las redes de distribución y en los niveles de consumo. + Ajustar los derechos sobre el agua al volumen y calidad de extracción que sean sostenible, de modo que el agua siga siendo un recurso no sólo económico sino también ambiental y sociable.
    • Limitar exclusivamente la aplicación de la tecnología de desalinización al agua de mar (y no a la salobre), utilizando energías renovables.
    Este enfoque ecosistémico (aplicado a la gestión de los acuíferos) consiste en beneficiarse, en la mayor medida posible, del trabajo de los procesos naturales. En estos momentos hay que dar prioridad a la gestión de los acuíferos (economía de la naturaleza), frente a las inversiones en infraestructura que aumentan el suministro de agua a costa de una creciente artificialización que, en definitiva, supone una mayor vulnerabilidad de la economía y la sociedad canaria.

    viernes, 12 de febrero de 2010

    Pozos y galerías subterráneas.

    Las necesidades del hombre por buscar el líquido elemento han hecho que en Canarias se haya tenido que profundizar en las entrañas de las islas, donde se han ido formando depósitos o bolsas de agua infiltrada. Este agua que se filtra constituye el recurso del acuífero. En ocasiones, de forma natural, el agua encuentra salida hacia la superficie. Otras veces, es el hombre el que tiene que perforar la tierra hasta encontrar el líquido elemento.
    Así, los canarios han perforado desde tiempos próximos a la Conquista la superficie, ahondando cada vez más para hacer manar el agua. Aproximadamente, el 80% de los recursos hidráulicos con los que cuenta Canarias proceden del subsuelo, es decir, del acuífero.
    Las galerías son una especie de minas o túneles, con las que se va profundizando en el interior de la tierra hasta encontrar agua. Una galería suele tener 1,6 metros de ancho y 1,8 metros de alto. El caudal que se extrae de una galería es variable. Al comienzo, se obtienen unas cantidades elevadas de agua, pero la situación cambian con el transcurso del tiempo y el acuífero tiende a estabilizarse. En algunas ocasiones las galerías llegan a ‘secarse’, es decir, a dar un caudal demasiado bajo como para que sea rentable su explotación. Las galerías convencionales, que son las más extendidas, especialmente en Tenerife, pueden llegar a alcanzar los 5 km de recorrido, y son las que acceden al acuífero basal. Por último, también existen lo que se denomina como galerías-pozos, las cuales son mucho más cortas que las anteriores y terminan en un pozo, por lo que se requiere bombear su agua.
    Las galerías de agua son escasas en Fuerteventura, y casi nulas en Lanzarote, ya que éste procedimiento de extracción del agua, de explotación de los acuíferos, se hace en zonas de vertientes con laderas y montañas, que albergan en sus interiores el preciado líquido blanco. En Tenerife, la orografía de la Isla Picuda, como si de una gran pirámide se tratase, ha tenido en su base media la explotación de los acuíferos mediante galerías, y en raras ocasiones algún que otro pozo. Las galerías en Tenerife son además las más largas y profundas del Archipiélago, llegando casi al corazón de la “Isla del Infierno”. Las galerías abiertas en esta isla para obtener agua subterránea alcanzan hasta siete kilómetros de profundidad. Galerías que han dado abundantes caudales de agua, y que se han ido incrementando tanto en su número, por la intensificación de las plantaciones agrícolas, como por los ramales que de cada galería se iba haciendo.
    La perforación vertical que se realiza en la tierra hasta hallas el depósito de agua es lo que conocemos como pozos. Por su número, este tipo de perforaciones es especialmente relevante en Gran Canaria. Sin embargo, muchos pozos han quedado en desuso por el descenso del nivel de los acuíferos. El agua de los pozos se extrae a la superficie por medios mecánicos, aunque antiguamente, cuando ello no era posible, se utilizaba la energía animal o incluso la eólica.
    Los pozos profundos se han desarrollado fundamentalmente en los últimos años, coincidiendo con el declive de los alumbramientos en las galerías. Los primeros pozos, de tipo ordinario, datan de siglo XVI y, aunque numerosos, la cuantía conjunta de sus aprovechamientos resulta irrelevante. Inicialmente se emplazaban próximos a la costa pero con el paso de los años, y por diversas circunstancias, se han ido retirando de ésta; los más recientes se localizan, por lo general, entre los 500 y 600 m de altura.
    En Gran Canaria, la explotación del agua ha sido preferentemente a través de pozos, que con el auge del cultivo del plátano hizo que el nivel freático del “Continente en Miniatura” cayera a niveles preocupantes para el Medio Ambiente. Los pozos presentan siempre como peligro la emanación de gas, que por otro lado ha dado una peculiaridad muy especial al agua de consumo humano, sobre todo la embotellada con líquido elemento muy rico en minerales, sobre todo de tipo ferruginoso. Eran aguas bicarbonatadas, sulfuradas o con tal cantidad de hierro que los fondos de los recipientes se quedaban totalmente encarnados. Nacientes que tuvieron a finales del S. XIX y principios del XX un uso también medicinal, con un turismo incluso de salud en torno a los balnearios que albergaban estos nacientes. La sobreexplotación de pozos en Gran Canaria y de nacientes, hizo que también se optara por perforar algunas galerías.
    Si se extrae más agua de la que llega al acuífero, las reservas se van agotando. En el Archipiélago se ha llegado a un límite de crecimiento de pozos y galerías. El hecho de que muchos se sequen indica que el nivel de los acuíferos baja. La extracción del agua alcanza en algunos casos niveles extremos. Las galerías y pozos que han permitido tradicionalmente la extracción de agua en el archipiélago canario comienzan a secarse en las islas en la década de los 90, ya que hasta entonces eran consideradas ricas en dicho recurso. Además, la falta de lluvias agrava un problema que no es nuevo en el archipiélago. El caso de la isla de Tenerife, tradicionalmente rica en agua, "comienza a ser preocupante", según las autoridades canarias, que destacan, con la menor cantidad de este recurso, un problema de calidad en el mismo.

    Las presas en la isla de Gran Canaria

    Gran Canaria es la isla de las grandes presas de embalse por excelencia”. En 1.558 km² existen más de 60 grandes presas de embalse con un altura superior a los 15 metros, que han sido construidas por el tesón, la iniciativa y el esfuerzo por conseguir los dones de la Naturaleza.
    La primera gran presa de Gran Canaria -Barranco del Pinto- se terminó de construir en 1900, la ejecución final de la última –Siberio- fue en 1984.
    La mayoría son de mampostería, construidas con materiales locales y morteros de cemento-arena. Su capacidad de almacenamiento total de las mismas asciende a 76,8 hm3. Esto implica una capacidad media de 1,2 hm3 que se reduce a 0,71 si no se considera la presa de Soria, caso singular con 32,8 hm3.
    Del estudio de los volúmenes embalsados en las grandes presas, realizado por el Servicio Hidráulico de Las Palmas se deduce la cifra de 12% de la capacidad de embalse como el volumen medio interanual aprovechado.
    La mayoría de las presas se encuentran ubicadas en los barrancos de la vertiente NE, donde dominan los terrenos con permeabilidad baja o media. Estos embalses contienen unas características excepcionales, debido a las particularidades canarias en cuanto a precipitaciones (escasas y torrenciales que arrastran muchos sedimentos), la orografía (cauces cortos y con mucha pendiente), la geología (muy irregular en cuanto a estabilidad, resistencia y permeabilidad).
    Las presas pueden verse desde distintos puntos de vista. En primer lugar como lo que intrínsecamente son: obras de ingeniería. Y bajo este prisma cabe destacar, la intensa relación con el medio físico en el que se insertan y las dificultades añadidas que ello conlleva. En segundo lugar son elementos con una importante impronta en la ocupación del territorio, tanto “per se” como por facilitar actividades que también la tienen: asentamientos urbanos, desarrollos agrícolas, etc. Además de estas características las presas pueden, y deben, verse como parte del patrimonio cultural o artístico de los distintos pueblos que han ido ocupando cualquier territorio o región. En este sentido, todas las presas que se han construido en Gran Canaria desde 1900 hasta 1970 forman una parte muy importante de nuestro patrimonio histórico y etnográfico, lo que nos lleva a considerar que en cada una de ellas, ya sean de tierra, mampostería, de escollera o de hormigón, se hace necesario que lo construido mantenga su forma y condiciones a lo largo del tiempo.
    La clave de la conservación de nuestra realidad presística, en referencia a las numerosas presas que se construyeron en los barrancos de la isla de Gran Canaria, no está en proteger o preservar las obras en el papel (inventarios, planes de conjunto, normativas paralegales, etc.), sino en usar prudente y eficazmente las presas durante su explotación y el mantenimiento de su forma y condiciones.
    Pero en la isla de Gran Canaria, el problema de la conservación de una presa como patrimonio
    histórico surge cuando los que han actuado sobre la misma no han tenido primero una conversación técnica e íntima con la historia de la construcción de la presa (aunque sólo sea por respeto a los que la construyeron y al presista que la imaginó en el pasado); lo que ha llevado a su afección parcial, o lo que es más grave, a la total eliminación o destrucción de alguna de ellas. Además, estas bellas obras de ingeniería hidráulica fueron construidas con mucho esmero a partir de la experiencia acumulada en la construcción de cientos de obras hidráulicas en Gran Canaria.


    martes, 22 de diciembre de 2009

    El agua es vida, pero también...

    El agua es vida, sin duda alguna que lo es. Pero muchas veces las lluvias torrenciales, las riadas..., convierten al agua en un fenómeno muy distinto a la vida, causando daños materiales y, en algunas ocasiones, también daños personales.
    Deberíamos reflexionar sobre las circunstancias en los que un elemento de vida puede convertirse en un elemento de destrucción y daño.
    Esta semana pasada, en nuestra provincia, hemos tenido daños ocasionados por las intensas lluvias caídas.
    Si quieres ver la noticia y ver algunas fotos publicadas por el periódico Canarias 7, pica en los siguientes enlaces:
    Portada del Canarias 7 del 22 de diciembre.
    Noticia
    Fotos
    También el diario La Provincia tiene un buen material multimedia sobre el temporal en todas las islas, puedes verlo haciendo click en el siguiente enlace:
    Fotos de La Provincia

    sábado, 28 de noviembre de 2009

    Primer encuentro


    De los días 23 a 25 de noviembre de 2009 ha tenido lugar el primer encuentro de profesores de nuestra asociación: desde Asturias, Mahón y Cádiz nos han visitado, para en estos días, preparar actividades y concretar los próximos encuentros.
    Picando sobre la imagen podrás ver un pequeño albúm de las actividades y visitas que hemos realizado.

    sábado, 21 de noviembre de 2009

    El "malacate" de Jinamar se convierte en un museo del agua


    De camino hacia el sur de la isla de Gran Canaria, a escasos metros de la autopista, se yergue una estructura única en España, el malecote de Jinamar. Se trata de un ingenio arquitectónico, semiescondido entre palmeras, consistente en una noria rodeada de una curiosa construcción circular de piedra, que data del siglo XIX. Esta antigua noria fue diseñada por el ilustrado canario, conde Agustín del Castillo y Bethencourt (1805-1870), que descubrió este artilugio en un viaje a Francia y se lo trajo para su finca de Jinamar.
    En sus orígenes era una noria de tracción animal que se abastecía de un pozo de catorce metros de profundidad, con una estructura mecánica que hacía llegar el agua hasta las acequias de la finca. Como el agua no se encontraba en el subsuelo de ese pozo, se hacía llegar hasta allí desde varios barrancos y escorrentías a través de cuatro kilómetros de galerías excavadas bajo tierra. A principios del siglo XX se añadió un cuerpo de bombas impulsadas a vapor, sustituidas años más tarde por un motor diesel.
    Este viejo malacate, testimonio papable del ingenio canario en su búsqueda del agua, ya está hoy día en condiciones de ser visitados después de haber estado años cerrado y casi abandonado. El conjunto arquitectónico y mecánico acaba de ser restaurado por el Gobierno de Canarias y se ha convertido en un museo del agua. Un paseo dentro de sus muros circulares propone en ocho salas un recorrido didáctico por el ciclo del agua en Canarias, rastrea la historia de valle de Jinamar y muestra cómo funcionaba esa antigua maquinaria.

    Excavaciones en Vegueta

    En el Diario "La Provincia" del día 6 de noviembre se leían las noticias referentes a las excavaciones de Vegueta. Éstas sacaban a la luz el fortín de los conquistadores.
    Los arqueólogos han descubierto el canal que llevaba agua potable al primer campamento de la ciudad.
    Elisa Ardoy, en su artículo nos daba a conocer que "los sondeos arqueológicos del entorno de la Catedral han sacado a la luz los que podrían ser los restos más antiguos de la ciudad fundacional, el canal que llevaba agua potable desde el barranco Guiniguada al primer campamento militar levantado por las tropas castellanas de Juan Rejón al inicio de la conquista realenga de la isla (1478-1483). En el canal, ubicado en parte bajo la calle San Marcial, se han encontrado dos monedas de la época (un maravedí castellano con el nombre de los Reyes Católicos y un ceitil portugués) que sirven para determinar que los hallazgos datan de finales del siglo XV, una fecha que tendrá que ser confirmada posteriormente a través de estudios exhaustivos más específicos. Este canal llevaba el agua desde el barranco al primer asentamiento militar de la ciudad, situado en el entorno de la actual Casa de Colón. Éste fue el lugar elegido finalmente por Juan Rejón para empezar desde allí la última fase de la conquista de la isla que había comenzado casi un siglo antes".
    El primer hallazgo en Vegueta tuvo lugar en el mes de agosto: una acequia de cantería del siglo XVIII en la calle del Reloj. La acequia volvió a enterrarse ya que los técnicos municipales consideraron que la calle era necesaria para la circulación, por lo que no podía hacerse peatonal y dejar la acequia a la vista, como pedían los arqueólogos.

    miércoles, 18 de noviembre de 2009

    El "oro azul"

    El agua es la materia prima por excelencia y el componente más abundante y a la vez escaso del universo. El 70% de la Tierra está cubierta por mares y océanos, pero sólo el 0,25% del abastecimiento total del agua en el mundo esa utilizable para el consumo humano.
    El líquido elemento es un factor clave para el desarrollo humano y todo tipo de industrias y su demanda crece el doble de rápido que la población. De hecho, el consumo total de agua se ha multiplicado por nueve desde 1900, especialmente en el sector agrícola, que acapara el 70% del total del agua disponible para consumo. Un 25% se destina a uso industrial y solamente un 5% al consumo urbano.
    En España el agua es un bien público que pertenece a todos. Sin embargo, para su abastecimiento a la población es necesario que cada municipio asigne a una empresa la gestión del ciclo integral del agua (captación, trasporte, potabilización, distribución, cobro, depuración, reutilización y devolución al medio natural). Hoy día el agua es todavía un bien muy barato en comparación con su escasez y coste, debido que se trata de una industria muy subvencionada por las administraciones públicas.
    El crecimiento de la población mundial y su renta disponible, así como la privatización paulatina del sector convierte a esta industria en un área de un enorme desarrollo potencial. Importantes compañías de inversión han centrado su interés en este campo, puesto que tienen ante sí una oportunidad de crecimiento extraordinario en un negocio que genera anualmente más de 200.000 millones de euros en todo el mundo. El suministro de agua a las ciudades es otro importante agente de crecimiento para esta industria. Hace dos años, y por primera vez en la Historia, la población que habitaba en áreas urbanas superó a la que vive en zonas rurales. Esto significa que el agua llega cada vez más a gente cuyas rentas a su vez aumentan y les permiten acceder a bienes y servicios donde el agua es un bien imprescindible.

    EL MAYOR ROBO DE LA HISTORIA


    Por Alberto Vázquez Figueroa

    17 Septiembre 2009

    Esperaba la salida del avión, hacía mucho calor, un chicuelo tenía sed y su madre, una pobre mujer de clase media baja, busco con la vista las antiguas fuentes en las que se apretaba un botón y surgía un chorrito de agua, pero habían desaparecido del aeropuerto al igual que los botellones de los que se bebía con un vaso de papel.

    Fue al baño y se tropezó con el amenazador cartel de “Agua no potable” y como el niño corría riesgo de deshidratarse a la buena mujer no le quedó más remedio que meter un euro en una llamativa máquina expendedora adornada con la fotografía de una bella señorita, con el fin de que le proporcionara una botellita de menos de un cuarto de litro de “agua de manantial”.

    Como el avión se retrasaba me entretuve en hacer un simple cálculo: aquella infeliz había pagado a cinco euros el litro de agua, cuando potabilizar o desalar mil litros hubiera costado como máximo un euro.

    Es decir, había pagado cinco mil veces más caro algo a lo que tenía derecho por ley y sin opción a elegir si no quería que su pequeño enfermara.

    Era como si una barra de pan le hubiera costado mil euros.

    Y el gobierno lo consiente, al igual que lo consintieron los anteriores, fueran del color que fueran.

    A diario nos quejamos del precio de la gasolina pero sin pretender defender a la aborrecidas empresas petroleras debo admitir que se gastan fortunas en prospecciones, extraen crudo en lugares tan remotos como los polos, los desiertos, las selvas o el fondo de los océanos, lo transportan en enormes buques cisterna a miles de kilómetros de distancia, lo refinan y colocan la gasolina en el surtido a un precio que ronda el euro por litro.

    Y si supera ese precio ponemos el grito en el cielo pese a que la salud de nuestros hijos no dependa de ello.

    No obstante, un empresario sin escrúpulos, soborna a un político o un funcionario, se apodera de un manantial que en buena ley pertenece a la nación, abre el grifo, llena cinco botellas de plástico- que además no se reciclan y si se reciclan se hace a cargo del estado- las envía con una camioneta a menos de cincuenta kilómetros de distancia, y cobra esa agua-imprescindible para la vida- cinco veces más cara que la gasolina.

    Se me antoja injusto escuchar a nadie lamentarse porque le cobren cinco veces menos por algo que nos llega de Alaska o Dubai, que por algo que llega del pueblo vecino.

    En España consumimos unos ciento cincuenta litros de agua embotellada por persona y año, es decir, casi seis mil millones de litros, con un negocio que ronda los veinte mil millones de euros.

    En resumen, a cada ciudadano, hombre, mujer, niño o anciano nos están despojando de doscientos euros anuales por un agua que nos pertenece a todos.

    Y lo más lacerante de semejante expolio estriba en el hecho de que la totalidad de los manantiales españoles no son capaces de producir ni tan siquiera las dos terceras partes de esos seis mil millones de litros.

    El resto es en realidad agua de grifo disfrazada.

    Nos la roban, la camuflan, hacen una llamativa campaña publicitaria asegurando que al beberla nos convertiremos en estrellas de cine y nos la revenden cinco mil veces más cara.

    Y el gobierno lo consiente, al igual que lo consintieron los anteriores.

    ¿Hasta qué punto puede llegar su grado de corrupción o ineptitud cuando permiten que se quiten las fuentes de agua de los lugares públicos con el fin de favorecer a unas determinadas empresas?

    Para la salud de aquel niño era más importante un vaso de agua que el hecho de que alguien estuviera fumando a veinte metros de distancia.

    ¿Y hasta qué punto llega la desidia del ciudadano cuando acepta que su esposa se desriñone cargando botellas desde el supermercado con el fin de que los beneficios de un puñado de canallas crezcan un veinte por ciento anual?

    Nuestra última esperanza se centra en el hecho de que algún día aprendamos a sobrevivir bebiendo gasolina.

    Nos resultará mucho más barato.


    EL AGUA ES VIDA. Un bien del que muchas veces no somos conscientes de lo que representa y significa: LA VIDA.
    Y la malgastamos, abrimos los grifos sin percatarnos de que cada vez es más escaso. No nos damos cuenta de que hay personas en el mundo que tienen que recorrer kilómetros para poder adquirir este preciado bien.
    Por ello, en este blog y desde el Proyecto ARCE, del que formamos parte Institutos de Enseñanza Secundaria de Asturias, Mahón, Cádiz y Las Palmas de Gran Canaria. Vamos a reflexionar, junto a nuestros alumnos, sobre este "oro azúl" para tomar conciencia sobre su uso y su abuso, y para que nuestro planeta siga recibiendo el nombre de "Planeta Azul".
    Todos los que lo visiten serán bienvenidos.